Certificación energética de los edificios

La certificación energética de los edificios pretende mostrar de un modo comprensible para los usuarios y compradores de inmuebles el comportamiento energético de los edificios.

Se trata de un distintivo equiparable a la etiqueta energética de los electrodomésticos, que clasifica su eficiencia energética desde la A, la más eficiente, a la G, la menos eficiente.

Actualmente es un requisito obligatorio para edificios de nueva construcción y grandes rehabilitaciones, aunque en un futuro será exigible para todas las edificaciones.

Para obtener la certificación energética se debe calcular la demanda de energía del edificio en fase de proyecto mediante una modelización teórica del mismo. Para ello se tienen en cuenta los datos de consumo eléctrico total a partir de una descripción de las características de la envolvente, la ventilación y orientación, las condiciones ambientales interiores y exteriores, la existencia de sistemas solares pasivos y protecciones solares y las instalaciones de calefacción, agua caliente sanitaria, aire acondicionado e iluminación. Con este proceso se obtendría un certificado energético provisional. Durante el proceso de construcción se comprobaría que el funcionamiento energético real coincide con el simulado. En el caso de ser necesario se reajustarían los datos a la calificación adecuada y se otorgaría el certificado definitivo.

Este certificado debe incluirse en el Libro del edificio y tiene una vigencia de 10 años, pasados los cuales se debe volver a calificar.

A parte de la certificación, en la etiqueta aparecen los datos relativos a la ubicación y zona climática del edificio, su uso, su consumo de energía primaria en Kw/año, las emisiones de CO2 al año así como los mismos datos por m2 de superficie.

Es necesario señalar que la certificación energética sólo permite una comparación entre edificios de similares características, como ocurre en el caso de los electrodomésticos. Esto se traduce en que un edificio con clasificación A puede consumir más energía que uno con clasificación C pero mucho más pequeño que no requiere grandes instalaciones.

Ejemplos de Arquitectura bioclimática

GIOSEPPO

La nueva sede de la compañía Gioseppo es un ejemplo de arquitectura sostenible y eficiente energéticamente. Su diseño aúna sistemas de producción de energía, mediante placas fotovoltaicas y sistemas de energía solar térmica, así como estrategias pasivas de ahorro energético propios de la arquitectura bioclimática.

Además de ejercer un papel estético, la doble piel que compone la fachada del edificio se convierte en un elemento fundamental para el control tanto lumínico como térmico del interior. La cara externa está formada por chapa de acero microperforado, de forma que actúa como tamiz solar, reteniendo el exceso de radiación solar transformándola en una iluminación agradable y difusa. La cara interna la forman grandes ventanales de vidrio, y entre ellas existe un corredor exterior perimetral.

En este corredor se generan corrientes de convección que arrastran el aire caliente y lo expulsan por la parte superior del edificio, de forma que se crea un colchón térmico que modula la temperatura interior tanto en condiciones de invierno como de verano, reduciendo el gasto energético en climatización.

En el interior del edificio, la creación de un patio central, cuyo hueco se adapta a las necesidades de cada planta, responde también a un par de criterios funcionales. Por una parte, este patio actúa como chimenea térmica, favoreciendo el movimiento de aire por convección, mientras que también permite que la luz natural llegue a cada una de las estancias de trabajo de la empresa, con su correspondiente ahorro en luz eléctrica.

Estas estrategias se complementan con la existencia de colectores de agua de lluvia, de la que se alimentan el sistema de saneamiento y de riego.

Este edificio es una muestra de cómo se puede conseguir crear un espacio funcional, estético y agradable para el trabajo al mismo tiempo que se es responsable con el medio ambiente.


Otros ejemplos

Si consideras que tu casa o empresa es un ejemplo de arquitectura bioclimática, contacta con la Agencia Provincial de la Energía y lo publicaremos en la Web.