El término «eólico» proviene de Eolo, nombre del dios del viento en la mitología griega. Por tanto, podemos decir que es la energía que aprovecha el viento para generar electricidad. La tecnología más extendida actualmente son los molinos de eje horizontal de tres aspas. El viento incide sobre las aspas que hacen girar el eje del molino, conectado a su vez a un generador eléctrico que abastece a la red general. Existen otros tipos de molinos, como los de eje vertical, pero su uso es escaso por su inferior rendimiento en la obtención de energía frente al tripala.
Generalmente se ubican en la cresta de montañas o en zonas de viento constante. También se está estudiando la implantación de molinos «offshore» que son aquellos que se encuentran en la costa litoral pero dentro del mar. Es una energía totalmente limpia y económicamente rentable por si sola.
Al margen de grandes instalaciones, existen aerogeneradores domésticos de reducido tamaño, que como sistema de apoyo a otras instalaciones, como por ejemplo la solar fotovoltaica, resultan muy efectivos en zonas rurales aisladas de la red.
